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Qué es el Reiki
y cuál es su Historia |

No existe
documentación escrita de los primeros orígenes del Reiki, la
tradición oral ha pasado de maestro a maestro de forma
piramidal, distorsionándose, por tanto, y dejando diferentes
versiones sobre el origen del Reiki, aunque todas coinciden
en lo básico.
En lugar de emplear mucho tiempo discutiendo el pasado y el
camino exacto por el que el Reiki llegó a nosotros, me
parece más fructífero usar la energía y experimentar la
verdad de la realidad más amplia de todo cuanto es. Esto no
significa que la historia carezca de importancia, pues como
seres humanos tendemos a reaccionar basados en el pasado.
El Reiki fue redescubierto alrededor de 1870, por un doctor
y sacerdote japonés llamado Mikao Usui, quien según algunas
fuentes enseñaba en la Universidad cristiana Doshisha, de
Kioto (Japón).
Un día
sus alumnos le preguntaron cómo sanaba Jesucristo a los
enfermos y que si El dijo que el que crea en Mí realizará
las obras que Yo hago, y aún las hará más grandes, por que
no existía en el Mundo ningún sanador capaz de realizar esas
curaciones. Usui no supo responder y como el código de honor
japonés obliga al maestro a responder todas las preguntas de
sus discípulos, empezó una búsqueda que duro diez años y que
le llevaría a sentar las bases del Reiki.
Según una
versión, Usui viajó a Estados Unidos, donde permaneció siete
años en la Universidad de Chicago estudiando teología y las
sagradas escrituras que narraban las curaciones de
Jesucristo, y aunque no encontró los secretos de los
milagros de Jesús, estudiando la historia comparada de las
religiones descubrió indicios de que el primer Buda, Gautama
Sidharta (620-543 a. C), había realizado curaciones
similares; también aprendió a leer el sánscrito, que era el
antiguo idioma litúrgico de India y Tíbet.
Siguiendo esta pista, Usui viajó a India y Tíbet, donde
continuo su búsqueda en los monasterios budistas, estudiando
los Sutras indios, chinos y tibetanos. Los monjes le decían
que el hombre tuvo la facultad de sanar el cuerpo en épocas
pasadas, pero que se había perdido porque en los monasterios
se había orientado únicamente hacia la sanación del
espíritu, olvidándose en parte del cuerpo físico.
Pero Usui regresó a Japón y siguió investigando tenazmente y
visitando monasterios. Y por fin en uno de ellos, creyó
haber encontrado la respuesta que buscaba en un
manuscrito, en el que un discípulo de Buda constataba la
existencia de unos símbolos y procedimientos que se
remontaban a al año 2500 a C., afirmando que Buda los había
utilizado en curaciones, similares a las de Jesús, y también
se revelaba la forma de transmitir esas facultades a otras
personas
Usui comunicó su hallazgo al abad del monasterio, que era un
maestro Zen, y decidieron que debía aislarse en meditación,
ayuno y oración en la montaña sagrada de Kuriyama, a 25
kilómetros de Kioto, durante tres semanas; una vez allí
coloco veintiuna piedras en el suelo para medir el
transcurso de los días quitando una cada día. Así
pasaron
los veinte primeros días sin que ocurriera nada
significativo hasta que al amanecer del día veintiuno vio
acercarse una especie de esfera luminosa que se dirigía
hacia él, y aunque su primera reacción fue huir, decidió
aceptar la realidad tal como se presentara; entonces la luz
le penetró por el tercer ojo entre las cejas, se desvaneció
y vio envueltos en burbujas de luz los símbolos Reiki, que
se le quedaron grabados de forma indeleble..
Además
con cada símbolo se le informó sobre la forma de utilizarlos
para activar la energía Universal sanadora. Así tuvo lugar
la primera sintonización o alineamiento Reiki, que fue la de
Mikao Usui, al que le fueron revelados de esta forma los
métodos de esta técnica ancestral.
En los
años posteriores, Usui se dedicó a impartir el Reiki a las
personas más desfavorecidas entre los mendigos de Kioto y se
produjeron muchas curaciones que les devolvían la integridad
física para trabajar y mantener sus familias. Pero más tarde
observó, que muchos de ellos volvían a la mendicidad y al
preguntarles porque lo hacían, le respondían que les
resultaba más difícil volver a trabajar para ganarse la
vida, y que por ello preferían mendigar y no tener
responsabilidades.
Al analizar las razones de este desinterés en ganarse la
vida honradamente, comprendió que solamente había curado el
cuerpo físico y no el espiritual, ya que no había sabido
enseñarles la gratitud y el sentido de responsabilidad de su
propia existencia, y así Usui se percibió de la importancia
del intercambio de energía y llegó a la conclusión de que
todo acto recibido, exige una contrapartida del receptor que
otorgue valor a lo recibido.
Después,
Usui se consagró a extender las enseñanzas Reiki por todo el
Japón, otorgando a sus discípulos la capacidad de transmitir
la Energía Universal mediante la imposición de manos; así
conoció a su sucesor, Chujiro Hayashi, el cual recibió las
enseñanzas y la sintonizaciones directamente de él,
convirtiéndose en 1925 en Gran Maestro Reiki.
Mikao
Usui falleció en el año 1930 habiendo formado una decena de
maestros.
La labor sucesora fue desarrollada por Hayashi, quien creó
un centro clínico en Tokio, donde esta terapia se aplicaba
en combinación con el ayuno y la dieta vegetariana.
En 1935
acudió a esta clínica la señora Hawayo Takata, la cual
estaba enferma de un tumor en la vesícula biliar,
apendicitis y asma con insuficiencia respiratoria, donde fue
enviada por el cirujano que la iba a operar en el hospital
de Akaska, ya que cuando iba a ser intervenida escuchó una
voz en la mesa de operaciones que le decía que la operación
no era necesaria; entonces ella renunció a la operación y el
cirujano la mando a la clínica Reiki de Hayashi.
Takata
fue internada, recibió Reiki diariamente y a los cuatro
meses quedó completamente curada, solicitando a Hayashi que
la aceptara como alumna; al principio este se mostró
reticente, porque Takata era Hawaiana, y Hayashi no quería
que el Reiki saliera del Japón. Al final ante la insistencia
de Takata, accedió a impartirle la enseñanza.
En 1938
Hawayo Takata tenía ya una clínica en Hawai. Hayashi la
visitó y le impartió la formación Reiki III y Maestría,
designándola como sucesora, convirtiéndose en la tercera
gran Maestra Reiki.
Hasta su fallecimiento, en 1980, Takata se dedicó a extender
el Reiki por Estados Unidos y parte de Europa, habiendo
formado a más de veinte maestros, que han desarrollado
varios sistema Reiki similares en lo esencial y diferentes
en el sistema de grados.
La línea
descendiente de Takata la ostenta su nieta, Phillips Lai
Furumoto, y la doctora Webber Ray, que al principio
trabajaron juntas y luego se separaron, fundando Furumoto
la asociación denominada Reiki Aliance, y Webber, la AIRA
(American International Reiki Inc.)
Hoy
existen más asociaciones de maestros Reiki, las cuales se
diferencian en aspectos secundarios, aunque todos mantienen
la esencia de las enseñanzas originales de Mikao Usui
denominadas Usui Reiki Ryoho, y además otros muchos maestros
Reiki enseñan de forma independiente sin pertenecer a
ninguna asociación.
El
movimiento Reiki no es jerárquico ni existe ninguna escala
de mando, y la denominación de Gran maestro sólo la ostentan
los sucesores directos de Usui-Hayashi-Takata-Furumoto.